Archivo de Octubre 2006

«Todos los contactos de este grupo están No conectados»

Microsoft dice que eso es español neutro… Espa ¿qué? Lo digo porque eso en español gramaticalmente correcto debe decirse: «Ningún contacto de este grupo está conectado» o «No hay ningún contacto conectado de este grupo». Y aparece en primera plana, en MSN.

Me dan ganas de decir aquello del «¡Jau, gran jefe! Rostro pálido no tener ni idea.»

P.


Primer día soleado tras más de una semana de lluvia. Sol radiante y temperaturas de primavera. Un lujo. Yo ayer me pasé todo el día dormitando en el sofá con la primera gripe del año.

Hoy entono el mea culpa que me señalaba un amigo a principios de esta semana. Me llamaba criticona (por lo del asunto del intérprete que también quería ejercer de chófer) y me decía que cambia el título de mi blog en su rss, que pasaba a llamarse «La fustigadora». Va a ser que sí, que utilizo este balconcito para desahogarme de agravios varios… Hale, si os molesta, me lo decís. Aunque no es mi intención cambiar de estilo… :-)

P.

Pero por fin llueve en Madrid. Después de años de sequía, parecemos haber desembocado en un otoño lluvioso. Llevamos una semana de lluvia y paraguas, de calefacción encendida, manga larga y añoranza de los días del verano, porque siempre parecemos experimentar nostalgia por lo que no tenemos, aunque en su día haya supuesto un problema.

Y por fin Fernando Alonso ha ganado su segundo campeonato mundial de F1. No sé quién tuvo la brillante idea de conectar desde Oviedo (una auténtica fiesta) y desde la patria chica de Schumacher, Kerpen (que parecía un funeral y ni siquiera irlandés o de Nueva Orleans). ¿A qué cabeza pensante se le ocurrió sacar ambas imágenes? ¿Existía la necesidad del revanchismo? ¿¿¿De quién??? Me pareció de muy mal gusto, la verdad. Y encima ayer fue el día de los errores mil, como darnos la bienvenida desde Indianapolis (!!). Era INterlagos, sólo dos letras en común y a un continente de distancia.

Paso lo de comentar lo del intérprete que quiere trabajar también de chófer y pide ayuda para decidir la tarifa…

Hoy llueve a mi gusto. Día gris, otoñal, un poco frío, de los de quedarse en casa trabajando con una taza de café calentito.

P.


Navego muchas horas por Internet en busca de imágenes. Lo que me gusta, lo guardo en mi disco duro. A veces son imágenes conocidas, otras veces son anónimas, como la de hoy, que encontré hace ya tres años, sin nombre y sin lugar, sin señas de identidad. A veces veo una que me llega directa a la cabeza y al corazón, como me pasó con esta. La titulé «There is no such thing as dusk in the city» (No hay nada similar al crepúsculo en la ciudad). No es que sea poeta, es que me sonó a un grupo que me gusta bastante: 2NU.

Este grupo tiene canciones de muchos estilos diferentes que sólo tienen una cosa en común: el «cantante» recita las letras. Suelen ser historias fantásticas, donde lo inverosímil se hace posible y viajamos a lugares insospechados.

Esta canción se llama «Frank’s Chair» (La mecedora de Frank) y empieza así:

El crepúsculo es una experiencia muy diferente en el entorno bucólico y virginal de las montañas. Creo firmemente que no hay nada similar al crepúsculo en la ciudad. Piénsalo. Tras pasar la mayor parte del día en una sociedad cuyo lema es «Establece culpabilidades; no te molestes en solucionar el problema», debes poner rumbo de vuelta a tu hogar entre gente que aplica esa misma filosofía a su manera de conducir. No, no hay nada similar al crepúsculo en la ciudad.

La traducción es libre.

P.


En esta vida todo es cuestión de perspectiva, como en esta foto (creo que de la sonda Cassini) de los anillos de Saturno. En primer lugar, quiero pediros perdón por el tamaño desmesurado de la imagen, pero es que al hacerla más pequeña, se pixelizaba toda la parte izquierda de la imagen y quedaba borrosa. (Ahí es cuando he descubierto que los CD-ROM tienen caducidad, porque no me he podido instalar un Photoshop que tengo desde finales de los 90.)

Por lo demás, como siempre, todo depende de la perspectiva con que lo mires. Esos anillos, vistos desde abajo, parecen más grandes y luminosos. Igualito que cuando eres asalariado y te fijas en la vida del autónomo. Desde esa seguridad salarial del cheque mensual, nunca tienes en cuenta la apabullante fragilidad del «cheque» del autónomo, que nunca se sabe de dónde llega, ni cuándo. Tienes una idea aproximada, pero nunca certera. Y así pasa: algunos meses estás casi a dos velas y el mes siguiente nadas en la abundancia.

Esta mañana ha venido el técnico del lavavajillas. El viernes empezó a saltar el diferencial y vimos que perdía agua por detrás. Tras 2 minutos y 35 euros, hemos descubierto que es problema de fontanería… Y digo yo, 35 euros por dos minutos suponen la nada despreciable cantidad de 1.050 euros por hora. Y luego se quejan mis clientes de mi tarifa horaria de 35 euros… Lo que hay que oír (o leer, más bien).

P.

Según el diccionario, un sinónimo «tiene una misma o muy parecida significación que otro».

Hoy os voy a presentar un sinónimo de nuevo cuño: nueva ley del cine = piratería. Para los que no estéis al tanto, aquí en España no les basta con subvencionar el «espléndido» (algo hay que decir) cine patrio. No basta con que paguemos de nuestro bolsillo los desmanes visuales de unos pocos afortunados. Ahora pretenden castigar al espectador que vaya a ver películas de Hollywood. Sí, sí, las entradas costarán más caras dependiendo de la nacionalidad de la película que quieras ver.

Hombre, yo pensaba que una buena manera de promocionar el cine español pasaría por rebajar a la mitad las entradas de películas españolas… Hay una medida más radical, claro, que pasa por hacer buenas películas…

Sorprendida me quedo cuando veo una película española que me gusta. La última fue «El método», basada en una obra de teatro. Desde entonces no he vuelto a ver nada bueno (confieso que tampoco me empeño demasiado).

Anoche vi una buena película, «Tiempo de valientes», argentina. Una comedia inteligente, divertida y a veces hilarante. No salía ni una mujer desnuda (que tomen nota los directores patrios, que empiezo a estar harta de tanta chicha).

P.

Las completísimas estadísticas sobre mi sitio web son una de las grandes ventajas del proveedor de alojamiento que uso ahora. Suelen actualizarse a las 3 de la madrugada, a diario, y me permiten ver los países que más visitantes me envían (EE. UU., España, Uruguay y Gran Bretaña copan un 85% de los lectores), las páginas más visitadas (veo que muchos sois aficionados a los rss…), etc. De todo hay, como en botica.

Llevo ya una época intrigada por una sección que es la de página de origen de donde llegan los lectores. Y así he descubierto algunas joyas, como «Cuatro cosas», un blog que parece un pequeño libro de viajes, hasta en el «tacto» de su presentación: es una página arrancada de un cuaderno. Dibujos, bocetos y palabras siempre inteligentes, propias del autor o rescatadas para darnos placer.

P.

Suzuka, Japón. Schumacher y Alonso llegaban empatados a puntos, aunque no a carreras. Sorpresa, Schumacher ha roto, ha regado la pista de aceite durante unos cientos de metros y se ha retirado. Alonso se ha subido a lo más alto del podio y ahora mismo, con el mismo número de victorias, aventaja al alemán en 10 puntos.

Nos queda Brasil, Interlagos. La única posibilidad de ganar de Schumacher consiste en quedar primero y que Alonso no puntúe.

:-) Dios ha hablado español hoy (el alemán para los caballos, ya se sabe).**

P.

** Por si no lo recordáis, Carlos V ya dijo lo siguiente en su época: «el inglés para los negocios, el francés para la diplomacia, el italiano para el amor, el alemán para los caballos y el español para hablar con Dios».

Estaba viendo hace un momento lo que ponían en televisión y no, lo malo no es esta programación llena de personajes de la prensa rosa, de una plagiaria haciendo una entrevista aburrida (Lucía, bonita, sácate las «papas» de la boca), de personas inconsecuentes y anodinas aireando sus trapos sucios (y sus sujetadores) en Gran Hermano… Lo malo de esta televisión es ver lo que han visto mis ojos en una hermosa pantalla de 25″: «El coraGe de un campeón».

Con todo el dinero de nuestros bolsillos que se gasta el ente público (que de público no tiene nada), ¿seguro que no tenían ningún corrector para esos títulos y subtítulos?

Una cosa es la contaminación del inglés (courage, garage por coraje, garaje) y otra muy diferente hacer gala de pura ignorancia… Me recuerda el vídeo de la boda de una amiga, en el que habían puesto el título en pantalla «IgResia de San…».

Un poco de cultura, por favor, que nos hace parecer «más guapos».

P.

Disponemos de un par de refranes en español que ilustran la idea de llamar a las cosas por su nombre: «Al pan pan y al vino vino» y «No tener pelos en la lengua». Ambos ilustran el comportamiento de un hablante que desea dejar claras sus intenciones o lo que expone. Yo lo veo loable: decir lo que se quiere decir en cristiano (o román paladino, que para el caso es lo mismo).

El problema surge en este mundo de corrección política que nos impone una mordaza. De repente, el vino se agua y el pan se hace integral. No es de buena educación herir los sentimientos de los que nos escuchan, pero sí parece ser de buen gusto tergiversar, recortar, manipular y, en general, cambiar el significado de lo que queremos decir.

Voy a poner un ejemplo muy inocuo: «daños colaterales». Los daños colaterales, como estamos hartos de ver en la prensa, son las víctimas inocentes de una guerra. ¡Guau! Si parece que estamos hablando de cosas…

Propongo el Premio Lady Macbeth para el inventor de la desafortunada frasecita de marras.

P.