El otro día he leído una afirmación en una de las listas de distribución que me ha dejado pasmada y que equiparaba la acción de abrir un ordenador y tocarlo para ampliarlo con la acción de abrir un bolígrafo cuando éramos niños. Yo no sé qué bolígrafos utilizaba mi colega, pero los míos se llamaban Bic e iban a la papelera en cuanto se terminaban.
No es difícil abrir un ordenador, pero al principio necesitas ayuda porque un ordenador es básicamente una caja, con una placa donde todo va pinchado. Y todo hay que pincharlo de una determinada manera… Aquí tenéis una placa ASUS (mis favoritas por su diseño). Miradla bien; ahí están todas las ranuras que hay que llenar con procesadores, tarjetas gráficas, RAM, sonido… con todo. Ahí se conectan hasta los ventiladores adicionales que le queramos poner a la torre.
![]() |
Os he dicho que las placas ASUS son mis favoritas por su diseño, pero obviamente ya he visto unas cuantas placas y sé como funcionan.
Así que no me parece vergonzoso que alguien lleve el ordenador a un servicio técnico para que cambien piezas, amplíen memoria, etc. Si tienes un amigo al que le guste hacer estas cosas, adelante, pídele que te avise cuando vaya a hacer algo. Así aprenderás las nociones básicas que se necesitan para hacer mantenimiento de hardware.
Pero… Pero el software es harina de otro costal. Como traductores que trabajamos con software a diario tenemos que saber cómo usarlo, cómo hacer sus actualizaciones, cómo mantenerlo y cómo salir de los embrollos que nos puede ocasionar de vez en cuando. Eso incluye ser capaces de desarmar un virus que nos hayamos «comido» por alguna razón.
Primera regla de oro: para no pillar virus hay que ser un poco avispado. Lo primero que hay que hacer es ACTIVAR LAS EXTENSIONES. Ah, que no sabes lo que son las extensiones… Pues son las tres letras o números que aparecen detrás del puntito en el nombre del archivo: .avi, .doc, .mp3, .txt, .xls, .pdf, etc. Son importantes: le sirven al ordenador para saber con qué programa se abre un archivo determinado. Y se activan de una manera muy sencilla: haz doble clic en Mi PC, selecciona Herramientas > Opciones de carpeta > Ver. En el cuadro Configuración avanzada, desactiva la opción Ocultar las extensiones de archivo para tipos de archivo conocidos y activa la opción Ocultar archivos protegidos del sistema operativo. Haz clic en Aplicar a todas las carpetas y en Aceptar para cerrar el cuadro de diálogo.
¿Para qué sirve lo que te acabo de indicar? Para dos cosas:
1. Si no ves los archivos del sistema, es menos probable que borres alguno inadvertidamente.
2. Si ves las extensiones, será menos probable que te cuelen un virus (muchos, amparándose en que la configuración predeterminada de Windows consiste en ocultar las extensiones, nombran sus archivos como XXX.txt.exe, por ejemplo, y tú solo ves XXX.txt y te crees que es un archivo de texto).
Más consejos más adelante.
P.






Entradas (RSS)