Archivo de Junio 2007

Se termina junio, por fin. Mal mes en todos los sentidos, especialmente porque perdí a mi única familiar cercana en espacio y sangre. La más cercana de sangre es mi hermana, que vive al lado de Nueva York, así que las distancias nos han jugado una mala pasada.

En julio llega mi hermana. Hay que vaciar la casa de mi tía, limpiarla y ponerla en el mercado. Viene para un mes, en el que estaremos en Plasencia. No me llevo trabajo (mes extrañamente lento en traducciones), pero sí me llevo el portátil, para poder echarle un vistazo a mi correo. Dudo mucho que pueda escribir en el blog, así que os deseo un feliz verano y nos veremos cuando regrese. Que os lo paséis bien.

P.

Si alguien conoce a algún coleccionista interesado en equipos médicos antiguos, tengo una completa clínica odontológica de los años 20. Era de mi abuelo y sigue montada en la casa. Si a alguien le interesa, que me mande un mensaje.

Siempre que tengo que ir al médico, me sorprende lo bien que funciona la Seguridad Social (léase con deje irónico, por favor). El otro día estuve a ver a mi médico porque ando con el equilibrio un poco desequilibrado. Y la primera sorpresa es que mi médico ya no existe. Había pedido el traslado y se lo han concedido. Vuelta a empezar con un médico nuevo. Eso no me importa mucho, porque tampoco es que a mi médico la viera con frecuencia; de hecho hacía la friolera de más de un año que no la visitaba. Mi filosofía particular es «si no te duele, ¿para qué ir?», así que resulto ser una hipocondríaca muy atípica.

Mientras estoy esperando para ver a mi nueva médico, me cuentan historias de horror sobre lo seca y lo mala que es, que se niega a dar medicamentos a diestra y a siniestra. Entro un poco acobardada, haciendo cruces mentales de darme de baja de su consulta. El trato es excelente. En efecto, es seca, pero a mí me gustan los médicos que hacen pocas carantoñas y ñoñerías. Prefiero a los médicos que se preocupan por la salud de sus pacientes sin hacer alaracas ni aspavientos. Vamos, me gustan los médicos tipo House.

Me hace todas las pruebas que podría hacer sobre la marcha y, tras consultar mi historial, me dice que no ve nada raro en ese momento, pero que eso no quiere decir que no sienta lo que estoy sintiendo. Creo que paga el no haber ido al médico en más de un año. A sus ojos, solo voy cuando lo necesito.

Y encarga una batería de análisis de sangre. Chapeau! En vez de derivarme directamente al neurólogo, va a intentar eliminar posibles problemas de hormonas, tiroides, hígado… Y no sigo, que la lista es interminable.

Desgraciadamente, no todo funciona tan bien en la Seguridad Social. Llevo llamando dos horas para pedir cita con ella y sigue comunicando el teléfono. En fin.

Lo que tengo no es preocupante, solo parece que le he dado a la cazalla desde por la mañana.

P.

Estamos de enhorabuena, sí señor. Resulta que Lore Sjöberg ha escrito un artículo titulado «Narcissistic Blog Disorder and Other Conditions of Online Kookery» («El trastorno del bloguero narcisista y otras afecciones de chifladura en línea») y ha definido unos cuantos problemas de adicción a Internet, por la vía rápida de desglosarlos en subcategorías.

Al bloguero narcisista lo define así:

This disorder is characterized by the creation of a blog in which the individual consistently denigrates not only the opinions of others, but the very fact that others have opinions, saying things like “nobody cares what some overpaid starlet has to say about global warming” and “nobody cares what some crusty career politician thinks is wrong with society today.” Simultaneously, the individual assumes that people do care about what he or she has to say, in spite of the individual’s only political or activist experience being watching the movie Dave twice.

En román paladino:

Este trastorno se caracteriza por la creación de un blog en el que el individuo menosprecia constantemente no solo las opiniones de los demás, sino el propio hecho de que tengan opinión, diciendo cosas como «a nadie le importa lo que tenga que decir sobre el calentamiento global una actriz que gana un dineral» y «a nadie le importa lo que piense que va mal en nuestra sociedad un politicucho cualquiera». Al mismo tiempo, este individuo supone que a la gente le importa lo que dice, aunque su única experiencia política o activista haya sido ver la película Dave dos veces.

Conozco algunos blogs así y no los leo a menudo… El mío no lo leo en absoluto. :)

P.

Me pasa algo muy curioso a la hora de leer. Cuando me recomiendan algo muy encarecidamente, soy incapaz de cogerlo entre mis manos y devorarlo. Tengo que esperar un tiempo hasta que se vuelve a asentar el poso de tanta exaltación, para ser capaz de poner lo que leo en perspectiva.

Es lo que me pasó con «El nombre de la rosa», con «El código da Vinci» y con tantos y tantos libros. Eso no quiere decir que una vez leídos, si me han gustado, no remueva Roma con Santiago para hacerme con el resto de los libros.

Y es lo que me pasó con Harry Potter, mea culpa!


Hace unos 4 meses vi una oferta en Amazon y decidí que había llegado el momento de leer los libros de Rowling. Ofrecían los 6 libros encuardenados en pasta dura por unos 70 euros al cambio. Los encargué y desde entonces he estado leyendo Harry Potter alternado con otras cosas.

Los dos primeros libros me los leí de dos sentadas cada uno. Me vais a decir que son los más cortos, ya, pero es que el más largo cayó también en dos días: «Harry Potter y la orden del fénix». En cambio, «Harry Potter y el prisionero de Azkaban» me duró un eterno mes (es muy malo mezclar los libros con las películas; de hecho, las películas, que no están nada mal, deberían verse después de leer los libros, para que no interfieran con ellos)…

Anoche terminé el último, «Harry Potter y el misterio del príncipe»… Y no sé si ese es su título aquí, porque también he visto «Harry Potter y el príncipe mestizo», pero me da la sensación de que ese es el título para Sudamérica (mucho más logrado, por cierto).

El séptimo de la saga ya está encargado en Amazon para el 21 de julio. No es que sea una fan de Harry Potter, pero sí quiero ver cómo termina. Tengo una idea bastante clara de las líneas generales de cómo va a terminar el libro y si queréis un spoiler, me avisáis y os estropeo el libro en un segundo.

¿Qué queréis que os cuente de Harry Potter? El primer libro me encantó, cuando van por fin a rescatar a Harry de la casa de sus tíos para enviarlo a Hogwarts. Es el primero y tiene que desarrollar todo el mundo de la magia que vemos después, y eso me encantó. ¿Son libros para niños? Por la cantidad de imaginación sí, por el vocabulario o los sentimientos que se expresan, no lo creo.

P.

Acabo de leer que la producción de la segunda temporada de «The Tudors» (Los Tudor) comenzará el próximo mes en Dublín. Y me he tenido que reír cuando he leído lo siguiente:

La segunda temporada documentará el matrimonio de Enrique VIII y Ana Bolena, el nacimiento de su hija Isabel, la Reforma y
***SPOILER***

la decapitación de Ana Bolena.

¡No me fastidies! ¿A Ana Bolena la decapitan? ¡Jolines!

Me pregunto si los escritores que hacen adaptaciones históricas para la TV se dan cuenta de que la gran mayoría de los espectadores ya sabe cómo termina la historia…

P.

La banda terrorista ETA rompe su tregua y promete más sangre, los turcos se meten en Iraq contra los kurdos, EE. UU. comienza la reunión del G8 advirtiendo que no llegará a ningún acuerdo sobre medidas para reducir las emisiones de gases invernadero, EE. UU. sigue en Iraq, Rusia amenaza con apuntar sus misiles a Europa si EE. UU. pone un escudo de misiles en los países del centro de Europa… Todo eso más los conflictos olvidados, esas guerras y esos muertos que no llegan a primera plana porque nadie parece tener interés en ellos.

Acabo de encontrar esto en Fogonazos, un impresionante blog de divulgación científica que nunca resulta aburrido.

Es el mayor alegato por la paz que he visto en mi vida.

Es la tierra, a 6.000 millones de kilómetros, «un punto azul pálido».

P.


Quiero pensar que a alguien se le ha ido el dedo y la tecla. Porque si para descalificar las ideas de alguien, empezamos a tirar de insultos, apaga y vámonos.

Claro, que todo esto me recuerda un error monumental sobre langostas… Avisaban de una plaga de langostas en las islas Canarias y la versión inicial ponía una foto de una langosta muy rolliza (Crustáceo decápodo macruro, que alcanza hasta cinco decímetros de longitud, con todas sus patas terminadas en pinzas pequeñas, cuatro antenas, dos centrales cortas y dos laterales muy largas y fuertes, ojos prominentes, cuerpo casi cilíndrico, y cola larga y gruesa. Es de color fusco que se vuelve rojo por la cocción. Vive en alta mar, y su carne se tiene por manjar delicado. Real Academia Española © Todos los derechos reservados) que no es siquiera la primera acepción de langosta del diccionario (Insecto ortóptero de la familia de los Acrídidos, de color gris amarillento, de cuatro a seis centímetros de largo, cabeza gruesa, ojos prominentes, antenas finas y alas membranosas; el tercer par de patas es muy robusto y a propósito para saltar. Es fitófago, y en ciertas circunstancias se multiplica extraordinariamente, formando espesas nubes que arrasan comarcas enteras. Real Academia Española © Todos los derechos reservados).

Os dejo la foto para vuestro deleite. Yo vi la primera versión y me reí mucho. Luego se la quise enseñar a mi marido y ya no podía. Duró menos de 5 gloriosos minutos en pantalla.


P.

Ayer estaba leyendo el períodico y me fijé en un banner de publicidad muy similar a este:


Y lo que leí fue «El compromiso Acojona». Quizá me traicione el subconsciente… :D

P.

Después del encontronazo que tuve el año pasado con una empresa española a la que escribí para advertirles de la terrible versión inglesa que tenían de su web (Cuecen habas, Cosas veredes y SPAM Is a Four-Letter Word), ayer ha sucedido algo que me ha hecho recuperar la fe en el género humano.

Vi el nombre de una agencia francesa que me gustó y decidí hacerles una visita a la web. La versión inglesa era magnífica, pero la española tenía algunos errores de bulto, un poco tontos.

Les escribí indicándoselos y, ¡albricias!, me respondieron con un correo encantador, en español impecable, dándome las gracias e indicándome que ya habían introducido algunos de mis cambios, que el resto tendrían que esperar al webmaster. En el mismo mensaje tuvieron a bien preguntar mis tarifas, interesarse por el diseño de mi sitio web y comentar algunas cosas del blog.

Decididamente, parafraseando a Harry el Sucio, «¡Me habéis alegrado el día!»

P.

Y no me refiero a los tomates que se ponen en las ensaladas, sino a los que últimamente aparecen en los pies de gente pudiente. Ya hablé de Wolfowitz y puse su foto para mayor escarnio (Paradojas). Hoy le toca a Mariano Rajoy.


Los tomates de Wolfowitz eran tempranos, de los que aparecen en el dedo gordo de los pinreles. Los de Mariano Rajoy son tardíos, taloneros.

Obviamente un cero pelota a sus madres/esposas/asesores de imagen.

P.

Aspecto nuevo, aunque por poco tiempo. Creo que ya he encontrado la plantilla que quiero para Maremagnum, pero necesito hacer unas cuantas cosas para que funcione…

Os dejo con algo impresionante: 40 ancianos que han entrado en el Top40 de Inglaterra con «My Generation» de The Who.

P.

Llamé hace un par de horas y pedí asistencia técnica en el sitio donde tengo alojado el dominio. Le dije que quería actualizar WordPress, me contestó que ellos no ofrecían asistencia y le dije que ya tenía instrucciones de WordPress, que solo necesitaba ayuda para aprender a hacer la copia de seguridad de las bases de datos.

Dicho y hecho, dos minutos más tarde ya tenía copias de las bases de datos de español y de inglés en mi Escritorio.

Una vez con la copia y sabiendo cómo utilizar SQL, me dediqué a copiar el archivo de configuración, para que no lo sobrescribiera, y copié todo el árbol de WordPress 2.2 en su sitio.

Pasas unos momentos angustiosos, porque tras importar los archivos de las bases de datos donde se encuentran todas las entradas que has ido publicando (desde noviembre de 2005 en este blog), lo primero que haces es pasarte por la página a ver cómo se ve el blog… No se ve, así de claro, todo son errores… Te recorre un sudor frío hasta que entras en Administración y te das cuenta de que el sistema aún no se ha actualizado. Dos minutos más y por arte de magia vuelvo a ver el blog, correcto, como siempre.

De momento, no notaréis ningún cambio. No os engañéis, la gran beneficiada de esto soy yo. Más adelante buscaré un tema cuco que os haga apreciar el cambio. :) ¡Yupiiiiiiiiiiii!

P.

PD: si os habéis encontrado con el sitio inservible, os pido perdón. Ya está todo a pleno rendimiento.