Archivo de Enero 2009

Lo de hoy son dos errores gramaticales por el precio de uno, y está en la portada de «El mundo» ahorita mismo:


«Ferrari critica a el sistema KERS». Massa se baja del coche y a mí me dan ganas de apearme de esto de leer los periódicos por Internet, cosa que haría si supiera que los impresos son mejores, pero es que tampoco lo son…

Primera falta GORDA: a el… Eso en español es una contracción como Dios, y la RAE, mandan. Sólo hay dos en español y las dos surgen del uso del artículo masculino singular (no confundir con él, por favor) y un par de preposiciones: a (a el = al) y de (de el = del).

Los ejemplos son de todo tipo y de cualquier registro: «Viene del colegio», «¿Viste al profesor de Lengua?», etc., etc.

La segunda falta es más insidiosa y la veo cada vez con mayor frecuencia: confundir una cosa con una persona. «Criticar» no rige preposiciones: criticas un libro, una película. En ese caso, cuando hay una persona, utilizas la preposición a personal (su nombre la delata): «Criticó a su mejor amiga».

El sistema KERS es una cosa (un sistema de aprovechamiento de la energía calorífica de las frenadas en F1), por lo que no hay necesidad de esa a

¡Qué desastre!

P.

Lo de hoy es un mero festival ortográfico… ¿A estos chicos nadie les ha enseñado a pasar el corrector ortográfico? ¡Suspendidos todos por ser tan zotes!





Si estos son los periodistas del futuro, que Dios nos coja «confesaos».

P.

Primero, lo que es de ley: ¡Feliz AÑO NUEVO (= 2009, por si los despistes)!

Y vamos a seguir con nuestro «rosario» de celebraciones. Entre las meteduras de pata que me encantan, está esta:


Es una pequeña cagada semántica. El periodista se ha dejado influir por el lenguaje joven, de la calle, donde estar perjudicado significa ir borracho, :) no está mal. Yo habría puesto que iba colgado. :P

Digo de la calle porque, como podéis ver en el diccionario, no hay mención de drogas por ningún lado.


Ese patinazo tan suave, junto con lo abstracto de la noticia (imagina los rollitos en un pueblo de la droga), me pone una sonrisa grande en la cara.

Y ese problemilla se me iba por los misterios gozosos, porque ahora llegan los dolorosos.


Le tengo respeto a las ballenas, quizá porque no creo que seamos el ombligo del mundo. Pero de ahí a utilizar el verbo asesinar, va un trecho. Y aquí está la prueba:



¿Para cuando un respeto a los seres humanos?

P.